![]() Cuando uno anda por los márgenes de Las Cañitas, allí donde aún se conserva el espíritu del barrio, sin las estridencias surgidas en los últimos años, emerge entre los árboles, el Restaurante Vega. Al ingresar a la fresca intimidad del primer piso, Uno queda envuelto en el minucioso trabajo arquitectónico y de iluminación que ha sabido rescatar los toques más cálidos, relajantes y minimalistas de las últimas tendencias en decoración. Este amplio ambiente rodeado de ventanales que atraen la amplitud verde del campo de polo lindante, está enmarcado por una barra, unas treinta mesas bien espaciadas entre sí y una cocina que, de tan amplia y expuesta en ventanales hacia el salón, demuestra quién es la protagonista en esta casa: la cocina de autor. Los dueños, dos jóvenes emprendedores, convocaron al chef francés Sebastien Fouillade (Le Provence, Cala Bistró, Las Cumbres de la Ballena de Punta del Este) y juntos idearon una carta refinada y sabrosa, |
(Entre sus musts figuran: Lasagna de cordero confitada;
Trucha patagónica con manteca de hierbas y endibias al horno y
Bondiola de cerdo con tión de calabaza), que supo combinar la mejor cocina mediterránea a las exigencias del paladar local. En Vega se puede gozar de la hora feliz, de 19 a 21 hs. , la cena y luego, la amplia sobremesa ; el bar o el punto de encuentro para el warming up previo a la salida. Ademas se pueden degustar buenos tragos a cargo del bartender Waldemar Izquierdo, que ofrece, entre otras delicias, sabrosas caipi-oranges, tragos frutales a base de champagne y martinis. |
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